
Las regiones francesas de
ALSACE y LORRAINE (Alsacia y Lorena), en la
foto población de Andlau en Alsace, situadas al nordeste del país e históricamente disputadas por Francia y Alemania, tienen un importante patrimonio, natural y sobretodo artístico, si bien de tradición alemana, la cultura y lengua francesas se han impuesto en las dos regiones y hoy día ofrecen una bonita mezcla de las dos:
La capital alsaciana Strasbourg (Estrasburgo) es una ciudad muy europea e internacional donde se albergan el Parlamento Europeo, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y el Consejo de Europa en el Quartier Européen. Si bien la Vieille Ville y especialmente la Petite France, los barrios históricos medievales son los de mayor interés albergan y es uno de los pocos centros históricos totalmente inscritos en el Patrimonio de la Humanidad, antiguas casas como la Maison Kammerzell, la Catedral, les Ponts Couverts (puentes cubiertos), las estrechas calles medievales, los edificios de los siglos XVII y XVIII como el Palais Rohan, los museos, así como los parques y jardines, hacen de la ciudad un importante atractivo francés.
La pequeña ciudad de Colmar en Alsace, es conocida como la Petite Venise (Pequeña Venecia) gracias a sus canales y puentes en el centro de la ciudad, además de los mercados, iglesias y sobretodo las bonitas casas alsacianas ornamentadas con flores, hacen de ella una de las más bonitas ciudades de Francia.
La ciudad de Mulhouse, la segunda ciudad alsaciana cerca de las fronteras de Suiza y Alemania, es una ciudad relativamente moderna y considerada una de las ciudades francesas con tradición industrial, se destaca el antiguo Ayuntamiento del s.XV en la place de la Réunion, la iglesia de Saint-Étienne, la Cité Ouvrière inspirada en Manchester, del siglo XIX, el Museo Nacional del Automovil y la Cité du Train (Ciudad del Tren), hacen remarcar el aspecto industrial de la ciudad desde el siglo XVIII.
La pequeña villa de Neuf-Brisach en el sur de Alsace al límite con Alemania, fue creada por Vauban a finales del siglo XVII, es una villa fortificada situada completamente dentro de la Citadelle (ciudadela) en forma de estrella. Dentro la villa está construida en forma de tablero de ajedrez con centro en la Place d'Armes donde se situan el Ayuntamiento y la iglesia.
La ciudad de Nancy en Lorraine, es una ciudad Patrimonio de la Humanidad, gracias al rey polaco Stanislas Leczynsky que en el s.XVIII construyó un importante complejo palaciego alrededor de 3 plazas (Stanislas, Carrière et Alliance) que han hecho de ella una ciudad con aires imperiales, además del centro histórico medieval (Ville-Vieille), donde se destacan la Porte de la Craffe y el Palacio Episcopal, la Ville-Neuve del s.XVII (con la catedral), y los parques y jardines, como el de la Pepinière también hecho por el rey Stanislas. Además cabe citar los edificios Art-Nouveau de la escuela de Nancy repartidos por la ciudad. Por tanto es una ciudad con un importantísimo patrimonio.
El macizo de los Vosges situado al sur de Lorraine y Alsace es un macizo montañoso verde y tranquilo con pequeños pueblos y ciudades de fuerte atractivo como Saint-Dié-des-Vosges capital mundial de la geografía, Riquewihr, Andlau, Eguisheim o Mittelsbergheim preciosos pueblos alsacianos, castillos medievales como el de Haut-Koeninsbourg, el santuario y la montaña alsaciana del Mont Sainte-Odile del s.VIII, el punto más elevado es decir el Ballon d'Alsace con 1.424 m de altura, y los dos Parques Naturales del macizo, hacen que esta región tenga un importante patrimonio natural e histórico, ideal sobretodo para los amantes de la naturaleza, la montaña y el senderismo.
La capital de Lorraine, la ciudad de Metz, es un destino que sorprendre por lo poco conocido, se destaca el centro histórico medieval con su immensa Catedral, un conjunto de iglesias, especialmente la de Saint-Pierre-aux-Nonnains que es la más antigua de Francia (s.V), todo un conjunto de palacios y plazas, la mayoría del s.XVIII, así como las Termas Romanas, símbolo del origen de la ciudad. La ciudad en la confluencia de los ríos Moselle y Seille dan un aire veneciano ampliado gracias a la gran cuantidad de espacios verdes, que le ha valido el nombre de ciudad verde de Francia.
La pequeña villa de Châtel-sur-Moselle al sur de Lorraine, destaca por su Forteresse (Fortaleza), que es la mayor de Europa de estas características con 1'4 km de murallas y 22 torres, desde los siglos XI al XVI.
En el canton de Neufchâteau, en el sur de Lorraine, se pueden descubrir un importante patrimonio artístico y natural, desconocido fuera de Francia, destacando los monumentos y sitios romanos de Grand, con su importante amfiteatro y uno de los mayores mosaicos que se conservan, la ciudad de Domremy-la-Poucelle donde se puede visitar la casa natal de Juana de Arco (Jeanne d'Arc), la basílica homónima del s.XIX y la iglesia del s.XV. También es de destacar la pequeña villa renacentista de Châtillon sur Saône y las villas termales de Vittel y Contréxeville, con balnearios y fábricas embutelladoras de agua.
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